Pensamientos

No son necesarios edificios, dinero, poder o prestigio para practicar el Arte de la Paz. El cielo está exactamente allí donde te hallas y ese es el lugar para entrenarse.

Una y otra vez será necesario que te retires entre montañas profundas y valles ocultos para restablecer tu lazo con la fuente de vida. Inspira y déjate elevar a los confines del universo; espira y deja al cosmos regresar dentro de ti. Luego aspira toda la fecundidad y vitalidad de la tierra. Por último, combina el aliento del cielo y el aliento de la tierra con el tullo propio, transformándote en el Aliento mismo de la Vida.

La Vía del Budo es hacer del Corazón del Universo el propio Corazón.

No dejes de aprender
de la voz pura del arroyo de montaña
que fluye eternamente
salpicando las rocas.

Tan pronto como te ocupas del "bien" y el "mal" de tus semejantes, creas una abertura en tu corazón por la que entra la malicia.
Examinar, competir y criticar a otros te debilita y te derrota

El arte de la Paz no es fácil.
Es una lucha hasta el fin, la matanza de los malos deseos y de la falsedad interior. En algunas ocasiones, la Voz de la Paz resuena como un trueno, sacudiendo a los seres humanos y sacándolos de su letargo.

Clara como el cristal,
Aguda y brillante,
La espada sagrada
No admite sitio
Para alojar al mal.

Para practicar adecuadamente el Arte de la Paz, debes:
Calmar el espíritu y retornar a la fuente.
Eliminar toda malicia, egoísmo y deseo, para limpiar el cuerpo y el espíritu.
Sentir eterna gratitud por los dones recibidos del universo, de tu familia, de la Madre naturaleza y de tus semejantes.

El Arte de la Paz está basado en cuatro Grandes Virtudes:
Valor, Sabiduría, Amor y Amistad, simbolizadas por el Fuego, el Cielo, la Tierra y el Agua.

Toda vida es manifestación del espíritu, la manifestación del amor. Y el Arte de la Paz es la forma más pura de ese principio. Un guerrero es responsable de detener toda discusión y toda lucha. El amor universal funciona de formas diversas; a cada manifestación se le debe permitir libre expresión.
El Arte de la Paz es verdadera democracia.

Todos y cada uno de los maestros, sin importar época o lugar, recibieron la llamada y alcanzaron la armonía con el cielo y la tierra. Hay muchos senderos que llevan a la cima del Monte Fuji, pero hay una sola cumbre: el amor.

Alberga y refina el espíritu del guerrero, mientras prestas tu servicio en el mundo; Ilumina el Sendero de acuerdo a tu luz interior.

El arte de la Paz no se apoya en armas ni en la fuerza bruta para triunfar; en lugar de eso nos afinamos con el universo, mantenemos la paz en nuestros ámbitos, nutrimos la vida y evitamos la muerte y la destrucción. El verdadero significado de la palabra samurai es aquel que sirve y se adhiere al poder del amor.

El hierro está lleno de impurezas que lo debilitan; la forja lo transforma en acero y hace de él una espada filosa. Los seres humanos se desarrollan del mismo modo.

Los instructores sólo pueden impartir fragmentos de enseñanza. Los misterios del Arte de la Paz surgen a la vida a través de tu propia abnegada práctica.

El Camino del Guerrero se basa en la humanidad, el amor y la sinceridad; el corazón del valor marcial es verdadera valentía, sabiduría, amor y amistad. Acentuar los aspectos corporales de la calidad del guerrero es inútil, porque el poder del cuerpo siempre es limitado.

El verdadero guerrero siempre cuenta con tres armas; la radiante espada de la pacificación; el espejo de la valentía, la amistad y la sabiduría; y la piedra preciosa de la iluminación.

En el Arte de la Paz no hay contiendas. El verdadero guerrero es invencible por que no lucha con nadie. Vencer significa derrotar la idea de disputa que albergamos en nuestra mente.

En tu adiestramiento, no te apresures, ya que dominar lo básico y llegar al primer peldaño lleva un mínimo de diez años. Nunca te imagines ser maestro de la perfección que todo lo conoce; debes continuar tu entrenamiento diario junto a tus amigos y discípulos y progresar juntos en el Arte de la Paz.

El Arte de la Paz puede resumirse así: La verdadera victoria es la victoria sobre sí. !Que ese día llegue con premura! La verdadera victoria significa coraje temerario; "victoria sobre sí", simboliza esfuerzos sin titubeos, y "Que ese día llegue con premura" representa el momento glorioso del triunfo en el aquí y el ahora.

El Arte de la Paz es una forma de plegaria que genera luz y calor.
Olvida tu pequeño ser, libérate del apego a todo objeto, y emanarás luz y calor.
La luz es sabiduría; el calor es compasión.

La Vía del Budo es hacer del Corazón del Universo el propio Corazón.

Si haciendo frente a vuestro adversario, lo envolvéis en vuestro Corazón, podréis adivinar sus actos, esquivar sus golpes a izquierda y derecha. Si lo envolvéis en vuestro Corazón podréis dirigirlo hacia la Vía que habéis recibido del Universo.

Si el Corazón es impuro, estaréis llenos de tensión interior, de orgullo de desorden, de confusión, de mil enfermedades físicas, mentales o emocionales. Jamas podréis comprender el Aiki si vuestro corazón no se purifica. Debéis lavarlo para tener paz en vosotros mismos y con el mundo, no siendo enemigo de nadie, no viendo a nadie como vuestro enemigo.

El Aikido se preocupa por el Universo, Esto es lo más importante de este mundo, pero no es una religión. Podemos decir que el Aikido tiene algo en común con la enseñanza de Cristo: es el Amor. Todo comienza y termina con él. El Amor es la vida misma del Universo.

No hay adversarios ni enemigos para el verdadero Budo. Necesitamos solamente un espíritu para servir a la Paz de todos los seres humanos en el mundo, y no el espíritu de aquel que desea ser fuerte o que se entrena solamente para batirse con un adversario.

El verdadero Budo es un trabajo de Amor. Consiste en dar la vida a todo lo que existe y no en destruir o destruirse los unos contra los otros. El Amor es la divinidad protectora de todas las cosas. Nada existe sin él. El Aikido es la realización del Amor.

El Aikido habrá alcanzado su objetivo supremo cuando cada ser, tras haber seguido su propio camino, sea uno con el Universo.

El Aikido no es la oposición de dos fuerzas materiales, la más fuerte de las cuales vencerá naturalmente a la más débil, sino la perfecta asociación de dos estados de espíritu diametralmente opuestos, uno de los cuales, esencialmente benéfico, vencerá iluminando al adversario.

En el Aikido , nosotros controlamos el espíritu del adversario, antes de hacerle frente: dicho de otra forma lo atraemos al interior de nosotros mismos. Avanzamos en la vida con esta fuerza de Espíritu y nos esforzamos en dominar una visión clara del mundo.

Mi Dojo es la Naturaleza, es el Universo. Es un templo construido por la Voluntad Suprema.

Arde. Es la cólera en el corazón. Humea. Es una injuria que vuestro enemigo profiere contra vosotros. Guardaos bien de extinguirla con violencia, no os venguéis, no os defendáis, sino dad lugar a esa cólera. Dejadla humear un poco y que se extinga por si misma. Si humea es que se extingue. No la apaguéis por la fuerza, dejad que se exhale y se pierda inútilmente en medio del aire sin heriros ni alcanzaros.

Ganar o perder, o medirse con otro técnicamente no es el verdadero Budo. El verdadero Budo no conoce la derrota. No ser jamás vencido significa no combatir nunca.

La verdadera Vía de las armas consiste, no solamente en neutralizar al enemigo, sino en dirigirlo, de tal forma , que abandone voluntariamente su espíritu hostil.

La verdadera autodefensa no es solamente el estudio o la aplicación de técnicas corporales; ella es, ante todo, la modificación completa de la mente. Es preciso cambiar de conciencia. Algunas técnicas o un cuerpo vigoroso no son suficientes, no son más que instrumentos al servicio del Espíritu.

La divina belleza del Cielo y de la Tierra
Toda creación,
miembros de una familia.

El Arte de la Paz comienza contigo. Trabaja sobre ti mismo y con la Tarea que te ha sido asignada en el Arte de la Paz. Todos tenemos un espíritu que puede ser refinado, un cuerpo que puede ser entrenado de cierta manera, un sendero conveniente para seguir. Estás aquí con el solo propósito de darte cuenta de tu Divinidad interior y manifestar tu iluminación innata. Alimenta la Paz en tu propia Vida y luego aplica el Arte a todo lo que encuentres

El Arte de la Paz es la medicina para un mundo enfermo. En el mundo existen el mal y el desorden por que la gente ha olvidado que todas las cosas emanan de una misma fuente. Regresa a esa fuente y deja atrás todo pensamiento autocentrado, todo deseo mezquino y toda ira. Aquellos que son poseídos por la nada, poseen Todo.

Todos los principios del Cielo y de la Tierra están Vivos dentro de Ti. La Vida misma es la Verdad y esto nunca cambiará . Todo, en el Cielo y en la Tierra respira . La respiración es el hilo que ata la creación y la mantiene unida. Cuando la miríada de variaciones de la respiración universal pueden ser percibidas, nacen las técnicas individuales del Arte de la Paz.

La esencia del Arte de la Paz es limpiar tu Ser de malicia, armonizar con tu ambiente y despejar tu Sendero de todas los obstáculos y barreras.

Cortad de arriba abajo al enemigo que se oculta dentro de uno mismo y guiad todas las cosas con gritos de "Yaa" e "Iei"

Las técnicas del Sable no pueden ser contenidas en palabras ni en escritos. No confiéis en tales cosas; Seguid caminando hacia la iluminación.

"Mi dojo es la naturaleza, el Universo. Es una verdadera morada, un dojo y un templo construidos por el kami. Si lo miráis con los ojos del corazón veréis al maestro que posee la verdad científica y espiritual que os guiará a la iluminación. Es la síntesis de todas las escrituras sagradas. Las leyes de la naturaleza han nacido del amor y la armonía absoluta que emanan del proceso de la creación. Es esencial que quienes sigan la Via del Aikido guarden estos principios en lo mas profundo de su corazón."


Como ai (armonía) es igual a ai (amor), he decidido llamar "Aikido " a mi único Budo. Si bien la expresión "Aiki " es antigua, el uso que los guerreros daban en el pasado es diferente al mío.

El Aikido es no-resistencia. Como es no-resistencia, siempre es victorioso.

En el Aikido controlamos la mente del adversario antes incluso de hacerles frente, esto es, lo atraemos hacia nuestro interior. Caminamos por la vida con esta capacidad de atracción de nuestro espíritu e intentamos instaurar un visión global del mundo.

Los que desean aprender Aikido deben abrir sus mentes... y recordar :

Ganar significa vencer a la mente en la discordia que hay dentro de uno mismo. Los que tienen la mente retorcida y siembran la discordia están vencidos de ante mano.

En el Aikido es necesario tener una mentalidad de servicio entre todos los seres humanos y no el deseo de ser fuertes o de practicar solamente para derribar al adversario. Rogamos incesantemente para que no hayan peleas, por esta razón prohibimos estrictamente los combates en Aikido. El verdadero budo es la protección amorosa de todos los seres con un espíritu de reconciliación. Reconciliación significa permitir la consumación de la misión de cada uno.


El Mundo como una familia

Yo siento que toda la gente es parte de mi familia. Las acciones de uno no son solamente para el beneficio de la familia cercana, sino para el beneficio de todos.

Actuando en esta forma, también creo que es importante proteger a toda la gente y a todas las cosas.

El significado de esto es que "si te conoces a ti mismo primero, llegarás a entender todo".

En otras palabras, lo que se llama el "ser", existe porque contiene todo en el Universo.

Entendiendo esto, se hace posible clarificar el talento innato contenido dentro del "Ser"; y por lo tanto abrir el camino hacia los propios logros.

No obstante, esto no se puede conseguir solo: es logrado como resultado del Universo entero.

Es esencial conocer la relación entre esta "dimensión" y el "Ser".

Aquello que se llama "hombre", debe entender que él es un "vehículo " de creación y que el "Ser" y el Universo son uno en Sí mismo.

Como un niño del Universo, o como diría una persona religiosa, "como el Hijo de Dios debemos dedicarnos completamente a las tareas de este mundo."

Esto es necesario para prevenir desorden en este mundo y permite la protección de todo.

Es absolutamente vital que observemos lo dicho anteriormente.

En suma, debemos darle vida a toda la creación.

El Aikido nos muestra la forma de lograr el camino para enriquecer la gran Fuerza de Vida del Universo y el Gran Orden que incluye el "macro mundo" de la Fuerza de Vida Universal y la "micro - dimensión" de todas las cosas vivientes.

A lo largo de la historia, numerosos profesores de religión y filosofía han aportado su mensaje de verdad y han hablado del poder último de la armonía. Sin embargo, ¿por qué han resultado victoriosos quienes han entablado una lucha encarnizada contra esta armonía sirviéndose de la fuerza destructiva del Budo?. Pocos profesores y filósofos supieron expresar esta verdad con todo su ser. Sus teorías, formuladas sólo en palabras, no podían educar sino a la mente. La verdad no es lógica.

Para descubrir esta verdad y alcanzar este poder último, es necesario empernder tres formas de entrenamiento simultáneas. Debéis entrenar vuestra mente para estar en armonía con los movimientos del Universo. Debéis entrenar el cuerpo para estar en armonía con el movimiento del Universo. Debéis enternar el Ki, la fuerza del alma que unifica cuerpo y mente, para estar en armonía con el Universo.

Si la mente está en armonía con el Universo, las palabras deben estarlo también. Las palabras deben estar unidas con el Kami. Seguidamente, los movimientos del cuerpo han de armonizarse con las palabras. Este es el secreto que el Budo me ha enseñado.

Me he dado cuenta que el cuerpo y la mente deben estar unidos por el Ki antes de incorporarse al Universo.

A través de esta milagrosa función del Ki, el cuerpo y la mente pueden unirse y, en virtud del entrenamiento, comprenderéis la verdad universal. Entonces vuestra mente será límpida y vuestro espíritu irradiará salud. Os será posible resolver todos los conflictos y convertir esta tierra en un mundo de paz. Pero si se utiliza incorrectamente esta función milagrosa del Ki, el cuerpo y la mente zozobran en el desorden y el Universo deviene en caos. Es esencial que mente, cuerpo y Ki estén en armonía con los ritmos del movimiento universal.

El Aikido es la Vía de la verdad. Y el entrenamiento del Aikido sirve para expresar la esencia de la verdad en la vida cotidiana. Es una expresión que genera el poder del Kami. Cualquier teoría en sí misma es inútil, debe ser llevada a la práctica. Con entrenamiento, la fuerza de la verdad se expande a la mente y el cuerpo y el Aikido los unirá con el Universo gracias al Ki.

Conferencia pronunciada por el fundador - Morihei Ueshiba


Deseo que las personas buenas escuchen la voz del Aikido, no para corregir a los otros si no para corregirse a si mismos.

Morihei Ueshiba