Tiki Shewan, 8-10 de abril del 2005

Un seminario de lo más interesante, donde el aïkiken ha disfrutado de una posición preeminente y donde se ha hablado, explicado y detallado mucho, sin por eso sudar menos. Y es que hay mucha materia para discutir y preparar en cuanto a formas de trabajo. Hemos tomado contacto con una forma original de enseñar en la que se han mostrado varios detalles preciosos como anticipación de las futuras clases. Como en todo comienzo, como en todo aprendizaje, es necesario preparar adecuadamente el terreno con una buena base teórica. Una vez las bases han sido asimiladas (los presentes ya saben de que se trata), podemos permitirnos introducir la rapidez e intensidad en el trabajo, pero es inútil desplegar una gran actividad antes de dominar, por lo menos un poco, los principios relevantes. Hemos visto un trabajo de bokken basado principalmente en la supresión de los habituales movimientos parásitos que pueden aparecer en todos los cortes. Se ha insistido sobre el respeto estricto de la relación del cuerpo, el instrumento y el trabajo, en el que la pareja tori / uke se desarrolla en una coordinación perfecta y en el que la observación profunda de lo que se demuestra deviene esencial. Todo esto nos ha sido ofrecido sin reserva y con toda honestidad por un gran experto en su ámbito.

Una presentación sucinta, aunque particularmente interesante del protocolo en el trabajo con armas en el marco del aïkiken nos ha permitido incluirlo en el mínimo necesario para nuestro trabajo diario. Nos toca ahora reestudiar lo que nos ha sido enseñado, a los efectos de avanzar, en preparación de las próximas visitas de Tiki, para poder entrar directamente en el corazón de la materia y en sus aplicaciones dinámicas.

Debe, por lo tanto, acentuarse de forma particular la perfecta coordinación del cuerpo, del arma y de la energía (Ki-Ken-Tai) con respeto del eje del cuerpo. Recordemos, así, los grandes secretos que nos han sido confiados:

  1. el bokken está sujeto a la fuerza de la gravedad como el resto de cosas y
  2. sin la persona, el bokken es un objeto inerte, incapaz tanto del hacer las cosas bien como mal.

El fundador asociaba siempre el keny el taijutsu(trabajo del cuerpo). Acostumbraba a decir Los dos no son más que uno. Los dos son idénticos. El Aïkido nace de la unión de la práctica del taijutsuy de la práctica de las armas. Esto es lo que O Sensei enseñaba en Iwama. Es absolutamente necesario insistir, tanto en la práctica con las manos desnudas como en la práctica con las armas, si queremos seguir fieles a las enseñanzas del Maestro. Teniendo este principio presente en nuestro espíritu llegaremos a comprender la relación existente entre las técnicas de ken, del joy del taijutsucuando ejecutamos un shihonageo un kotegaeshi.

No debe considerarse el aïkiken y el aïkijo en términos de eficacia (ni el aïkido, por otra parte) sino como los elementos para una construcción destinada a reforzar la postura, el centrado del cuerpo, la movilidad de las caderas… Siendo el Aïkido un … "do", la eficacia de las técnicas contra las armas no es más que un resultado de una práctica asidua. El aïkiken (y el aïkijo) enriquecen la práctica del Aïkido, ofreciendo nuevos ángulos para aproximarse a las técnicas con la mano desnuda.

Kikentaï: KI : intención, voluntad, disposición, espíritu, corazón, consciencia - KEN: el sable - TAI: el cuerpo.

A propósito de otra cuestión planteada durante el stage en cuanto a los diferentes kiaï durante el uso del bokken, he reencontrado una cita de Kenji Tokitsu relativa a una de las diversas explicaciones:

Pasaje de "Escritos sobre los cinco elementos" (Gorin no sho) de Miyamoto Musashi". Musashi señala, de forma clara que " No produzcáis un gran grito en el momento en que cortáis con el sable. Esta enseñanza difiere de la práctica habitual en kendo, de emitir un kiaï que señalaba la parte del cuerpo hacia donde se dirigía el corte (men, dô kote, tsuki) al mismo tiempo que se golpeaba. La práctica tiene su origen en los entrenamientos de antaño en los que se utilizaba un sable de madera o, incluso en ocasiones un verdadero sable y, durante los cuales, para evitar accidentes, el atacante anunciaba que parte del cuerpo iba a golpear. El gesto de ataque controlado seguía inmediatamente. De esta forma, el atacante buscaba la victoria sin fallos, es decir, atacar asegurando que el golpe iba a llegar. Es lo que se denomina kikentaï, lo que significa una integración simultánea del ki, del sable y del cuerpo en el momento del corte. En kendo, esta práctica es una forma de rechazar la victoria por un golpe fortuito y de buscar una plenitud, una cierta sensación existencial en el acto de golpear" [kenji Tokitsu, op. Cit. P.96].

Volveremos a encontrarnos con Tiki durante el próximo mes de noviembre, en el marco de sus visitas bianuales a Alicante.